El señor o la señora spike…que nos cambió la vida

Hasta hace unos meses, la mayoría de nosotros no éramos conscientes del significado de la palabra spike. De hecho, probablemente, si hiciéramos una encuesta en la calle, y preguntaramos que ha cambiado en tu vida asociado a dicha palabra, tan sólo algunos serían capaces de relacionarlo con un hecho que nos ha cambiado la vida hace tan sólo unos meses. Evidentemente, los conocedores del idioma de Shakespeare tendrían más posibilidades, e incluso un número bastante menor, los seguidores de los New York Knicks, conocido equipo de la liga norteamericana de baloncesto (NBA) en horas bajas desde hace unos cuantos años, tratarían de relacionarlo con alguna película de uno de sus más acérrimos fans, el archiconocido cineasta y productor, Spike Lee. Pero no, no van los tiros por ahí.

Porque estoy seguro de que ninguno de nosotros sospechábamos que un microorganismo muy pequeñito, cuya parte más trascendental lleva ese nombre, spike (espiga, en su traducción al castellano), por su parecido morfológico, nos fuera a cambiar tanto la vida, modificando la manera de comportarnos y relacionarnos socialmente de tal forma, que parece que la vida pre-COVID no se remonta a febrero de este año sino a “varias décadas”. Porque…¿no les parece que en vez de meses, han pasado años?.

No pretendo yo en el día de hoy darles una lección de biología, genética o de cualquiera de estas ciencias de las que ahora se habla en el telediario o lo que es peor, en cualquier tertulia de dudoso rigor científico a cualquier hora. Porque, se habrán dado cuenta que se habla de epidemiología, vacunas, ARN o proteínas, como si esto hubiera sido lo habitual en un país más acostumbrado a discutir de la rivalidad Messi-Cristiano que de los avances científicos de cualquier tipo………

Pues no, el objetivo de hoy, volviendo a esas palabrejas del párrafo anterior, es presentarles al señor o la señora spike, LA PROTEINA que realmente nos ha cambiado la vida. Porque….¿han visto alguna vez a nuestro enemigo invisible? ¿saben como es?. Supongo que no. Hoy, sin ponernos a discutir que es una proteína, para que sirve, o como la definiríamos, vamos a verla, a usar alguna foto para “presentar al enemigo”, para ayudarnos a entender la complejidad de cosas tan pequeñitas, en las que a veces, como en este caso, la generación de pequeños cambios han ocasionado cambios muy grandes en nuestras vidas.

Así que….sin más dilación, con ustedes….la proteína spike del virus SARS-CoV-2, agente causal de la COVID-19, y cuyos cambios son responsables de que este virus, originario de los murciélagos, ahora pueda infectar nuestras células respiratorias y transmitirse y generar tanto daño y dolor en nuestra sociedad.

Aquí está el enemigo….la proteína spike o espiga del virus SARS-CoV-2

¿Qué les parece? ¿Se la imaginaban así? ¿Ven que tiene muchas partes pequeñitas?…….pues tan sólo unos pocos cambios han sido los responsables de lo que estamos viviendo…. ya que la aparición de mínimas modificaciones en esa estructura tiene consecuencias importantísimas en su capacidad de hacernos daño. Y es que “la forma espacial” de la estructura y sus nuevas características pueden cambiar y así, ayudar o no, por ejemplo, a que se una o no a nuestras células. Esta imagen que tienen ustedes delante, es la que “hay que transmitirle” a nuestro sistema inmune, para que aprenda y se defienda, cuando llega el malo…..entienden la complejidad¡¡¡¡¡

Ya han visto al enemigo. Ya saben algo más. ¿Creen que una explicación fácil y sencilla, a tiempo, no ayuda a entender las cosas a buena parte de la sociedad? ¿Por qué nos empeñamos en no hacerlo? Este país tiene grandes profesionales que sabrían explicar esto mucho mejor que yo. Médicos, epidemiológicos, biólogos, enfermeros…..y veterinarios. Dejesmoslos trabajar.

Christian

¡Nos abrasamos! El calor y los problemas sanitarios en las cabras y ovejas: Un problema creciente

Se acaba el verano. Aunque las temperaturas en muchas partes del planeta no parezcan indicarlo. Este año, y van ya unos cuantos, se vuelven a registrar temperaturas récord, subidas continuas de la media registrada en diversas partes del planeta, de las cuales, evidentemente, España, como otros muchos países, no es ajena. Me gustaría que la entrada de hoy sirviera de reflexión sobre lo que está pasando y va a seguir pasando, para que los ganaderos y los técnicos, tomemos las medidas oportunas. Hoy hablamos del aumento gradual de las temperaturas y la sanidad.

Y para ello, como es clásico en este blog, nada mejor que contarles algo que hemos vivido este año y frente a lo que no tenemos explicación, aunque en el fondo….sospechamos que ha pasado. Este 2020, parece haberse documentado la temperatura más alta jamás registrada en el planeta, 54,4ºC en “El Valle de la Muerte”, en Estados Unidos. Sin necesidad de irnos tan lejos, darse una vuelta por algunos puntos del sur o sureste de España, no tienen, a mi juicio, nada que envidiarle a tan cinematográfica localización. Otro año más, los meses de junio y especialmente julio, han finalizado con temperaturas al alza generalizadas. Record de temperatura, una ola de calor detrás de otra….etc. Nosotros procuramos combatir a este enemigo de diversas maneras……¿verdad?, pero, ¿y nuestros animales? ¿y nuestras cabras y ovejas?.

Todos sabemos que el calor, como cualquier factor externo, puede afectar a la salud y bienestar de nuestros animales. Muchísimo. Lo saben ustedes mejor que yo. Con la cantidad de enfermedades crónicas y multifactoriales que pueden afectan a nuestras cabras y ovejas, cualquier factor, como éste, que les ocasiona estrés, puede motivar que se ponga un marcha un problema clínico “sólo porque haya mucho calor y no hayamos podido contrarrestarlo”. Y ojo¡¡¡ no hablamos sólo de un problema que pueda afectar a los cebaderos o los lugares donde pensemos que pueda haber una alta densidad de animales¡ puede presentarse en un rebaño lechero, con buena densidad y aparentemente, buenas instalaciones. Y eso es lo que hemos observado estos meses de junio y sobretodo julio. Brotes clínicos de diversas enfermedades respiratorias pero también mamarias (como puede ser la agalaxia contagiosa) tanto en explotaciones ovinas como caprinas, totalmente inesperadas. En estos rebaños, se ha producido la aparición de los signos clínicos de un día para otro, ante la mirada atónita de muchos ganaderos y técnicos que no esperábamos lo sucedido. Y ha sucedido en todo tipo de rebaños en zonas muy diferentes. Punto en común: La presencia de mucho calor.

El acceso a una fuente de agua limpia y de calidad es fundamental para los animales para combatir las altas temperaturas (Foto: Sherlock-health)

Sirva esta entrada para recordarnos que tenemos que, entre otros aspectos, tenemos que invertir en instalaciones adecuadas, que hemos de respetar la densidad de animales apropiada, sin sobrecargar los corrales, que los accesos al agua deben ser fáciles y que el agua debe estar limpia y ser de calidad, o que nuestras instalaciones cuentan con una ventilación adecuada. Cosas que ya sabemos….claro¡¡ que voy a descubrirles yo al respecto¡, pero que en algunos casos, se están volviendo insuficientes.

Si el calor continua creciendo (se habla de que alrededor del 2050, las temperaturas cercanas a los 50ºC serán comunes en diversas zonas del sur de España), habrá que plantear y diseñar nuevas soluciones que eviten estos episodios que generan pérdidas y mucho desconcierto. Me gustaría que los ganaderos y técnicos que lean esta entrada contestaran si ellos también han observado lo mismo en sus zonas de trabajo. A eso aspira este humilde técnico y divulgador. Que Sherlock-health se convierta en un punto de encuentro de opiniones, información y aspectos de interés en la Salud. Nada me alegraría más. Anímense.

Christian

La vacunación frente a la COVID-19: Sonrisas y lágrimas

Hace unos meses, cuando comenzaba en este complejo mundo de la divulgación, un amigo me aconsejaba “no descuidar nunca mi blog”. En estos últimos tiempos, entono el mea culpa, lo he hecho. Durante varias semanas no he visto clara la temática que podía ser de interés para las personas que desde hace unos meses emplean unos minutos de su tiempo en leer lo que se me pasa por la cabeza. No al menos con el suficiente rigor y conocimiento.

Finalmente, he decidido escribir unas lineas acerca de un tema de actualidad que ya hemos abordado desde otra perspectiva, el desarrollo de una vacuna para el control de la COVID-19. Esa pesadilla en forma de virus que ha llegado a nuestras vidas para cambiarlo todo, esperemos que temporalmente. ¿Por qué lo tratamos de nuevo? se preguntarán. Porque recientemente se han oído o visto verdaderos disparates sin rigor científico. Y es que, ciertamente, ha pasado de todo y eso ha dado mucho juego mediático. Empezando por el registro “publicitario” de una vacuna sin completar los ensayos necesarios, siguiendo por el anuncio, a mi juicio “temerario”, por decirlo suavemente, de que este año nos estaríamos vacunando todos y despertaríamos de tan tremenda pesadilla. Y finalizando con el anuncio de esta semana referente a la paralización de los ensayos de la vacuna de Oxford y AstraZeneca, una de las más avanzadas, por los efectos secundarios detectados en un paciente. Sonrisas y lágrimas.

¿Estoy capacitado yo para hablar de las características técnicas de un coche? No. ¿Y de como preparar un cohete para llegar a la luna? No. ¿Y de cómo se construye un edificio? Tampoco. Entonces, ¿no deberían las personas que difunden información en referencia a lo que es una vacuna y su desarrollo al menos documentarse para no afirmar verdaderos disparates científicos?. En mi casa, yo puedo pensar y decir lo que quiera, pero cuando alguien se dirige a una audiencia potencialmente grande, me da igual el motivo (político, periodístico, divulgador, o el que sea), debe cuidar mucho lo que dice, y no jugar con la esperanza de muchas personas que pueden creer fehacientemente que la solución es fácil y está está al caer. No generar constantemente “sonrisas y lágrimas”.

¿Cómo es posible que haya medios de ámbito nacional que publiquen noticias referentes a quien va a vacunarse primero frente al COVID-19? ¿Con qué vacuna? les preguntaría. NO podemos generar falsas expectativas en la gente, anunciando a bombo y platillo que la vacunación es inminente. Como tampoco es lógico “enterrar” ya la posible vacuna de Astra Zeneca porque se haya parado temporalmente. Eso es normal, es parte del desarrollo de una vacuna, es un hecho que DEBERÍA TRANSMITIR CONFIANZA. ¡Están estudiando las reacciones adversas¡. Lógico, ¿no?. Sinceramente, no lo entiendo, ni lo comparto.

La vacunación frente al COVID-19 no debe ser objeto de especulaciones ni hiopótesis no contrastadas. Hay que ceñirse a los datos técnicos existentes y plazos de tiempo coherentes (Foto, OMS)

Mi opinión es que, por mucho dinero que se invierta y muchas empresas que la busquen, desarrollar una vacuna eficaz frente a cualquier enfermedad no es fácil ni rápido, y el desarrollo de prototipos vacúnales frente al COVID-19 ha batido todos los records de precocidad. Hay enfermedades frente a las que no tenemos vacunas (sirva como ejemplo el SIDA, tras muchos años de un impacto devastador que aun se mantiene).

Nunca hemos estado tan preparados. Fruto de ello es la enorme cantidad de candidatos vacúnales existentes. Pero el dinero, no impide que sea necesario comprobar que las vacunas “sirven”, son “eficaces”, y que además, su uso es seguro o no genera unas reacciones adversas “asumibles”. Y eso….REQUIERE TIEMPO. Yo, sinceramente creo que encontraremos una vacuna que genere cierta inmunidad, aunque no sea muy duradera, y que nos ayude, junto a otras medidas de control a convivir con el virus y recuperar nuestras vidas. Pero dudo que esté lista dentro de un mes. La OMS dice ahora que en 2022.

Mientras llegan las soluciones, seamos responsables y no juguemos con la esperanza de la gente.

Christian

¿Por qué genera dudas la vacuna rusa frente a la COVID-19?

Es sin duda, el tema de la semana. Rusia registra la primera vacuna a nivel mundial frente al coronavirus SARS-CoV-2, agente causal de la COVID-19. Anunciado a bombo y platillo, desde las más altas instancias. Sin embargo, al poco tiempo, una noticia que debería proporcionarnos una alegría inmensa, desata una tormenta “científica” y negros nubarrones que dejan en un segundo plano el anuncio. ¿Qué ha sucedido? ¿Política? ¿Economía? ¿Que pasa con la vacuna y por qué ha reaccionado con tanta cautela (dicho suavemente) una parte importante de la comunidad científica o la propia Organización Mundial de la Salud (OMS)? Vamos a tratar de explicarlo.

Creo que muchos coincidimos en que La Ciencia debe basarse en datos, en su análisis. ¿Y que pasa cuando no hay datos o no están disponibles? Que se genera incertidumbre y desconfianza. Y eso es nefasto. Les pongo varios ejemplos, ¿usted consumiría una marca de leche cuya calidad generara dudas? ¿O compraría un coche con fama de tener fallos mecánicos continuos?. Evidentemente, NO. Si añadimos el plus de hablar de una vacuna, que han de pincharle a usted y a toda su familia………lógicamente no pueden existir dudas. El problema tiene una segunda lectura: Las dudas que puede plantear inicialmente una sola marca (en este caso la vacuna rusa), con posterioridad, pueden extenderse a un tipo de producto (por ejemplo, todas las vacunas frente a la COVID-19). Así, expresiones como “Yo no consumo leche de vaca Tatín”, se pueden transformar rápidamente en “yo no consumo leche de vaca”. Ahí está el problema. 

Nadie puede afirmar que la vacuna rusa no sea eficaz, o no sea segura. No es eso. El problema es que aparentemente, su registro se ha realizado antes de que complete el procedimiento que siguen normalmente todas las vacunas para demostrar que los son. ¿Qué ha pasado? Pues que el registro del producto que han anunciado las autoridades rusas se ha llevado a cabo tan sólo varios días después de finalizar el desarrollo de un ensayo en FASE I-II donde la vacuna se ha administrado sólo a 38 personas. No hay más, al menos que se sepa, y estos datos tampoco están disponibles. Ensayos iniciales similares desarrollados con otras vacunas en similar fase de desarrollo o algo más adelantadas, ya se han publicado en prestigiosas revistas como The Lancet. De este producto, ya registrado, aun no se ha publicado nada.

El desarrollo de nuevas vacunas se encuentra en una fase histórica. Nunca antes hemos estado tan bien preparados para elaborar vacunas…. y tan rápido. Tan sólo 6 semanas después de conocerse la secuencia del virus SARS-CoV-2, ya disponíamos de los primeros candidatos. ¿Y entonces, por qué no hay vacunas ya disponibles? Porque todo requiere su tiempo, y las vacunas que se comercialicen deben garantizar SEGURIDAD y EFICACIA. La seguridad implica que usted se ponga una vacuna y no tenga reacciones adversas inasumibles. La eficacia, que otorgue cierto grado de protección, en este caso, frente a la COVID-19. Para ello, todas las posibles vacunas deben superar unos protocolos que requieren la realización de ensayos pre-clínicos (elaboración inicial, ensayos en otras especies animales, etc.) y clínicos (donde se prueba el producto en personas). Dentro de los clínicos, hay ensayos en fase I, II y III (en los que, siguiendo un orden numérico creciente, además de otros aspectos se incrementa el número de personas en las que se administra la vacuna).

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Seguridad y eficacia son requisitos imprescindibles para el desarrollo de las nuevas vacunas (Fuente: oms.int)

Si esta vacuna desarrollada por el centro Nikolai Gamaleya de Moscú, que se encuentra en fase clínica I-II según los datos disponibles, se registra comercialmente “por delante” de otras vacunas que se encuentran en una fase teóricamente más adelantada de ensayos y que han comenzado o están iniciando los ensayos tipo III, administrando la vacuna a miles de personas, se generan estas dudas.

Ojalá esta vacuna, como todas o alguna de las 167 que se están desarrollando ahora mismo, fuera segura y eficaz. Sería un logro para toda la Humanidad, por encima de colores o países. Pero sin datos, no puede afirmarse que hayamos dado con la solución a este problema. Por cierto, lo de llamarla “Sputnik 5”, en alusión al primer cohete soviético que ganó la carrera espacial en plena guerra fría, no se si ayuda o no a calmar los ánimos. No obstante, sinceramente les digo que la retórica se queda totalmente al margen y poco importa cuando tengamos disponible un producto que ayude a aliviar tanto sufrimiento.

Christian

 

Que el SARS-CoV-2 afecte a los visones o a los hurones puede considerarse lógico

Hace unas semanas, nos hemos sobresaltado con una información que nos ha dejado muy serios. La confirmación de la infección por SARS-Cov-2 en una granja de visones en Aragón, que ha motivado el sacrificio de  los animales y la alarma social consiguiente. No obstante, hay que aclarar que no somos los primeros que describimos este hecho, llegamos un poco tarde. Hace unas cuantas semanas más, en el norte de Europa, los técnicos holandeses y daneses ya registraron un episodio similar en más de una decena de sus explotaciones. En esos casos, no sólo se detectaron individuos infectados sino que se registró un elevado número de animales que mostraban signos de neumonía. De hecho, una de las pocas sospechas que existen de una posible transmisión animal-humano del SARS-CoV-2, se registró en una de estas explotaciones afectadas. No obstante, tiene que quedar claro que como sucede con los perros o los gatos, las evidencias indican que fuimos nosotros (a partir de trabajadores infectados) los que infectamos a los visones de estas granjas.

A partir de ahí, se genera el clásico debate de la contagiosidad del virus, de cual será la siguiente especie, de si yo no me acerco a un gato, de si no voy a comer carne de cerdo…..vamos, de todo¡¡ lógico en esta sociedad hipercomunicada donde todo el mundo sabe de todo y además, da lecciones.

Vamos a tratar de responder a una pregunta de un modo breve, conciso y entendible: ¿Es normal lo que ha pasado, o al menos entraba dentro de lo posible?.  Sinceramente, creo que sí. Verán por qué lo digo.

Sabrán ustedes, de los documentales de la 2 (donde quedan esos tiempos….), que los visones, junto a hurones, mofetas, tejones o garduñas perteneces a un grupo de mamíferos conocido como los mustélidos. Hasta ahí normal. Lo que no sé si saben ustedes es que algunas de estas especies, como los hurones, están consideradas entre los mejores modelos experimentales existentes “para estudiar” y reproducir determinadas enfermedades humanas, SOBRETODO VIRUS RESPIRATORIOS. De hecho, diversos aspectos de como se comportan virus como los coronavirus SARS-CoV-1 y MERS, los virus Nipah y Hendra, parainfluenzavirus, el virus respiratorio sincitial humano, y sobretodo “nuestro virus gripal”, tratamientos o vacunas, se han estudiado utilizando esta especie. ¿Por qué?. Por muchos motivos anatómicos y fisiológicos que no vienen al caso y que motivan que esta especie sea susceptible a muchos virus humanos y éstos se comporten, se transmitan o generen lesiones o inmunidad similares en la misma. En ese sentido, son parecidos a nosotros. Si quieren ampliar información, les recomiendo esta revisión.

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La infección por SARS-CoV-2 en los visones o hurones se ha documentado tanto de forma natural o experimental (Fte: CDC.gov)

Por tanto, ¿es extraño que el virus SARS-CoV-2 infecte y genere lesiones en los visones y también se haya demostrado la infección experimental (en un laboratorio) en hurones? Hasta cierto punto NO, o al menos, es menos extraño que en otras especies, dado el éxito que han demostrado otros virus respiratorios humanos a la hora de colonizar esta especie. De hecho, a nivel experimental o natural, los hechos confirman que 1) los hurones o los visones pueden infectarse, pero también 2) que el virus se transmite activamente entre los individuos, tanto por contacto directo como…..vía aérea¡¡¡, según trabajos publicados en prestigiosas revistas como Cell o Nature comunications, lo que explicaría lo acontecido en estas granjas de visones, con tantos animales infectados. Ven ustedes como estos animales no son el problema sino que…nos ayudan a entender el virus y su comportamiento.

Todos los días seguimos aprendiendo de este nuevo virus, pero aun queda mucho camino por recorrer. No obstante, como siempre digo, a pesar de ser una zoonosis en sus orígenes, el problema actual es nuestro. No se ha documentado la transmisión de animales a personas, salvo el mencionado episodio con los visones. No deleguemos en los animales una responsabilidad que ahora mismo se localiza principalmente en nuestra coherencia  a la hora de evitar situaciones de riesgo, principalmente.

Se me olvidaba, esta entrada está dedicada para todos los que día a día se enfrentan al virus sin importarle el riesgo o la responsabilidad (o irresponsabilidad) de algunos, y que le generan mucha ilusión a este humilde aprendiz de divulgador cuando le pregunan que para cuando esta entrada. Esta es tuya María. Gracias.

Christian

 

COVID-19: Lógica, responsabilidad y coherencia

Nos acostamos hoy con la noticia del “triste” regreso del municipio murciano de Totana a la fase 1 , vamos, un regreso al confinamiento estricto ocasionado por la COVID-19, incluyendo en control de los accesos a la zona. Esta situación se une a lo que ya llevamos varias semanas observando de forma continua en otras zonas del país, con situaciones epidemiológicas complejas en regiones como Cataluña o Aragón. ¿Es normal lo que está sucediendo? ¿Podría evitarse? A eso dedico la entrada de hoy, a reflexionar un poco sobre la situación.

En primer lugar, supongo que nadie creería que con el desconfinamiento, la apertura de fronteras, la vuelta al trabajo, el verano y las vacaciones…..un virus muy contagioso que se transmite vía respiratoria y frente al que no hay ni inmunidad de grupo ni vacunas, NO IBA A TRANSMITIRSE. Por pedir, que no quede, pero parece a priori muy complejo. Se hablaba del calor como inactivamente, y efectivamente, no son los virus un modelo de supervivencia en la playa, pero para ello, debe estar fuera del hospedador, transmitirse, de modo indirecto, y…..no olvidemos que hablamos principalmente de una transmisión directa, persona-persona, donde las condiciones externas juegan, a mi juicio, un papel secundario. LÓGICA.

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Ante la COVID-19, lógica, responsabilidad y coherencia.

Considerando que es normal que pueda haber rebrotes, también hay que hacer un llamamiento. Es obvio, que después de lo vivido varios meses atrás, nos hemos relajado, parece que todo ha pasado, y no es así. El virus sigue ahí, circulando, y si le damos oportunidad, se transmite. Hay que ser muy conscientes de ello y limitar, en la medida de lo posible, las conductas de riesgo. RESPONSABILIDAD.

Por último, también me gustaría mencionar que, aun entendiendo que la situación es compleja, y que el derecho a la información es sagrado….. ¿es necesario estar todo el día, 24 horas, retransmitiendo el día a día de los nuevos infectados que van apareciendo? No lo sé. No soy un experto en comunicación, pero me da la impresión, que eso no es bueno. Atemoriza, y no creo que sea el objetivo. No me imagino a la televisión retransmitiendo el día a día de los 500.000 infectados de gripe que podamos tener un año cualquiera en España, con sus decesos tristemente asociados. COHERENCIA.

Veremos en las próximas semanas como evoluciona la situación. Quedan semanas difíciles, seguro, pero posiblemente muchos de los positivos que están detectándose ahora sean asintomáticos, lo desconozco, al realizarse ahora el diagnóstico a todos los contactos de las personas positivas, algo que meses atrás no se realizaba. Veremos como evoluciona el virus, un aspecto importante, así como la eficacia y velocidad de desarrollo de las esperadas vacunas. Y veremos también, que sucede en otoño-invierno, con la llegada del frío y viejas compañeras como la gripe.

Si afrontamos la situación con lógica, responsabilidad y coherencia, estoy seguro que saldremos adelante como siempre lo hemos hecho.

Christian

El SARS-Cov-2 y los animales domésticos: ¿Qué sabemos a día de hoy?

Hola, estoy de vuelta. Son varias semanas alejado del blog, de mi espacio para escribir y transmitir como entiendo y vivo ésto de las enfermedades. Ha estado justificado. Lo siento. Pido disculpas a todos los que siempre estáis ahí, animándome a seguir en este difícil mundo de la divulgación, donde frecuentemente, encontrar esos minutos para escribir significa quitárselos a otras cosa, normalmente al sueño. Os voy a tratar de compensar. ¿Cómo? Pues reumiendo “en 3 minutos” un tema que interesa a muchas personas, a todos en verdad, la información que tenemos a día de hoy en referencia al la infección por el SARS-CoV-2 y nuestras mascotas. Sí, en 3 minutos, no más. 

Empezamos por los GATOS. Los que se han diagnosticado, muy pocos en el mundo, han sido por estar en contacto con personas afectadas de Covid-19. No hay ninguna evidencia de lo contrario, del paso del virus de los gatos a las personas. En la mayor parte de los casos, los gatos no han tenido síntomas, y los que lo han tenido, se han recuperado. Cuando a nivel de investigación (infección experimental) se ha puesto en contacto a algunos gatos con una gran cantidad de virus SARS-CoV-2, la mayoría de ellos tampoco ha tenido síntomas, si bien se ha producido la infección y han estado eliminando el virus principalmente a nivel nasal durante 5-7 días. Estos gatos no han desarrollado lesiones a nivel pulmonar salvo cuando el virus se ha inoculado a gatos de muy corta edad.  Repito, esto SÓLO se ha visto experimentalmente, no en infecciones naturales. En estas condiciones, se ha demostrado que podrían transmitir la infección a otros gatos en contacto directo. Pasados unos días, los gatos desarrollan anticuerpos protectores (en torno a los 10 días) y el virus desaparece. No ha muerto ningún gato directamente por la infección.

Seguimos con los PERROS. Las infecciones “naturales” que se han diagnosticado han sido menores aun que en los gatos, y en este caso, no se han detectado perros con síntomas y ni siquiera hay ninguna evidencia natural o experimental de que puedan transmitir la infección a otro perro en contacto directo. Cuando también se ha puesto en contacto a algunos con el virus SARS-CoV-2, unos pocos han desarrollado una leve infección, siempre sin síntomas y en un periodo de tiempo muy corto parecen desarrollar una respuesta rápida de anticuerpos protectores (en torno a 7-10 días). No se ha detectado ningún  perro con síntomas.

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Con la información existente en la actualidad, los perros NO parecen desempeñar un papel de ningún tipo en la infección por SARS-CoV-2. Parece que pueden llegar a infectarse en casos muy concretos pero aun no se ha detectado ninguno siquiera que muestre sintomatología (Foto: Sherlock-health)

Pasamos a los HURONES Y HAMSTERS. En estas dos especies, a nivel experimental, se ha visto que pueden infectarse y desarrollar síntomas. Lógico, por otra parte, puesto que, por ejemplo, los hurones, se usan como modelo para estudiar enfermedades respiratorias humanas, pues su sistema respiratorio es muy parecido al nuestro. El virus se elimina principalmente por vía nasal durante varios días, aunque en el caso de los hurones, se ha detectado también en heces u orina. OJO¡ En todos los casos, hablamos de una infección experimental, NO SE HA DETECTADO NINGÚN HURÓN INFECTADO DE MODO NATURAL. Simplemente, parecen más sensibles a la infección. Aun así, los hurones infectados se han recuperado, desarrollando también anticuerpos a partir de los 7-10 días después. No se ha detectado la infección natural por SARS-CoV-2 en estas especies. 

VISONES: Habréis visto las noticias con el revuelo acontecido en Holanda. Se ha detectado la infección en más de 10 granjas de visones criados para peletería, transmitida a los animales a partir de algunos empleados afectados de COVID-19. En efecto, parece una especie muy sensible y se observa todo el abanico de síntomas asociados a la infección en las personas, registrándose la muerte de algunos especímenes con neumonía. No es una especie que esté en nuestras casas, así que no hay motivo de preocupación directa. Es la única especie donde se ha planteado un hipotético contagio del animal al humano, posiblemente por contacto con polvo contaminado con el virus en las explotaciones.

En conclusión, los datos que manejamos hasta ahora sugieren el papel residual de perros y gatos en esta infección. Habrá que seguir investigando sobretodo en los gatos, ya que al menos a nivel experimental, la excreción del virus durante unos días en los gatos infectados y la transmisión gato-gato es posible. Aun así, el riesgo para el ser humano, es a día de hoy muy bajo, si es que existe, algo que parece descartarse totalmente en el caso de los perros. Hurones, hámsteres y visones, a nivel experimental, parecen receptivos al virus, si bien a nivel natural, NO se ha detectado ninguna infección. Se postulan como posibles modelos de estudio de la enfermedad.

Punto y…….¡se me olvidaban los tigres y los leones!…bueno, creo que podemos obviarlos como animales de compañía, aunque alguno se haya llevado el SARS-CoV-2 puesto tras contactar con personas enfermas.

Ahora sí. Punto y final, 3:30 minutos, bueno….he tratado de condensar de un modo simple y fácil toda la información que ha surgido en estos 6 meses. Con el estilo que tratamos de darle siempre a todo en Sherlock-health. Fácil y comprensible. Gracias por esperarme, gracias por estar ahí.

Christian

COVID-19 e inmunidad ¿Y ahora qué?

Van pasando las semanas después de que la COVID-19 llegara a nuestras vidas y poco a poco, se va retomando la normalidad, o cómo indican algunos, “la nueva normalidad”. Hemos empezado a hacernos los test indirectos, qué, como ya indicábamos en una entrada anterior, nos dan información de si la persona ha tenido contacto con el virus y ha generado anticuerpos frente al mismo. Vamos, por si se ha infectado y no ha tenido síntomas. Estos resultados, que complementan a los test de PCR que detectan directamente el virus, reflejan que la población española no parece haber tenido tanto contacto con el SARS-Cov-2 como algunos modelos estadísticos predecían. De todos modos, tratándose de un virus nuevo del cual se desconocen muchas cosas todavía, no conviene apresurarse a la hora sacar conclusiones. 

Porque otra cosa diferente es la interpretación de esos datos. ¿son buenas o malas noticias?. Miren, ni bueno ni malo. Es la información que hay. Hay personas que parece que se han llevado “una decepción” porque “esperaban” un número mayor de personas positivas, la tan ansiada “inmunidad de grupo” o “de rebaño”. Un término con el que parecemos acordarnos de los animales y los veterinarios, poco considerados en el control de esta pandemia. Sinceramente, creo que muchas de las personas que opinan al respecto pueden no tener un conocimiento real de lo que significa este térmico, pero da igual, lo importante es opinar. No obstante, a la hora de hacer valoraciones, esas personas deberían tener en cuenta al menos, 329.000 razones. Acompañenme en las siguientes lineas y se lo explico, síganme, es sencillo.

La letalidad es un parámetro que nos da información del número de personas que fallecen respecto a las que se infectan. La realización de estas pruebas serológicas (los ya famosos test rápidos) parecen evidenciar que muchas personas han contactado con el virus y no han padecido la enfermedad en su forma grave. ¿Cuántas? Depende del virus y de la fiabilidad de los test. No obstante, los datos sugieren que podría estar más cerca del 1% que indicaban los científicos coreanos (que se hincharon a hacer test desde el principio) que al 10% del que se llegó a hablar????. Traducido, de cada 100 personas que se infectan, aproximadamente 1-2 podría fallecer. Por tanto, para que hubiera un 70% de los casi 47 millones de españolitos con anticuerpos, otras 329.000 personas hubieran fallecido, en lugar de los cerca de 28.000 que indican las cifras oficiales hasta el momento. Conclusión:La inmunidad de grupo, mejor con vacunas ¿No creen?. Por cierto, el MERS, primo cercano de este virus, tiene una letalidad superior al 30% ¿lo imaginan?

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La inmunidad colectiva no puede conseguirse de cualquier manera. En ausencia de vacunación, si la letalidad de una infección es muy alta, el contacto masivo con el agente puede suponer un número importante de personas fallecidas (Foto: Sherlock-health)

¿Y ahora qué? Responsabilidad y a vivir. No queda otra. No sabemos aun muchas cosas del SARS-Cov-2, ni cuando surgió exactamente en China ni cuando aterrizó en España.  Pero da igual. Hay que afrontarlo con mucha responsabilidad y sin miedo. Con responsabilidad, porque algunas de las estampas que nos ha dejado el desconfinamiento son poco solidariastristes , por ponerle algún adjetivo no muy duro. Pero también vivir, porque amigos, con miedo no se puede seguir adelante, aunque debamos respetar una serie de normas para no caer en la irresponsabilidad. Miren, la tuberculosis, el SIDA, la malaria, ocasionan cientos de miles de muertos al año, millones en algunos casos, y no están todo el día en la prensa. Si me preguntan mi opinión, creo que el SARS-Cov-2 ha llegado para quedarse, pues salvo que él se vaya, algo que nunca se sabe con estos microorganismos, difícil va a ser eliminarlo. Hay que aprender a convivir con este agente, como con otros, y seguir adelante.

Un apunte, me indicaba un familiar que una prueba de PCR particular, se estaba “cobrando” en algunas zonas a 145 euros. Sí, 145 euros. Evidentemente, cada cual puede pedir lo que estime oportuno, pero a mi juicio, después de 20 años haciendo esta técnica, me parece simplemente, una estafa. ¿Cómo es posible que en otros lugares de nuestra geografía, dicha prueba cueste 40 euros? Aprovechar la falta de conocimientos para lucrarse es algo que conocemos bien en este país. Como decía antes: Responsabilidad. No es tan malo ser buena persona, ¿no?

La vacuna llegará, y viviremos más tranquilos, pero no lo olviden ….hoy en Sherlock-health, le recordamos que otros virus llegarán, como ha surgido éste. Porque la vida y la naturaleza es así, y la interacción del hombre y su “predación” con respecto al hábitat es cada vez mayor, lo que nos lleva a contactar asiduamente con especies animales con las que no lo habíamos hecho antes. De ese contacto, y de otras formas, surgen agentes como el SARS-Cov-2, causante de la pandemia COVID-19.

Y aun así, amigos, no podemos vivir con miedo….esperando. Invirtamos en la  prevención y vigilancia. Vamos a aprender y a “entrenarnos” para reaccionar más rápidamente a futuros encuentros no deseados con enfermedades emergentes. Superemos éste y esperemos al próximo con confianza.

Christian

La bioseguridad en los rumiantes. ¿Lo tiene en cuenta? 10 preguntas en 30 segundos

La entrada de hoy es casi un “caso práctico”. Una cuestión a la que no le hemos dado mucha importancia. En muchas explotaciones de bovino, ovejas y cabras es manifiestamente mejorable. Se trata de la bioseguridad. ¿Por qué es importante? Porque es más importante prevenir que curar.

¿Y en qué consiste eso de la bioseguridad?. Muy sencillo. Es básicamente todo lo que hacemos o todas las normas que seguimos para prevenir la aparición de un problema sanitario en nuestra explotación. Para evitar ese riesgo. Sobretodo cuando no lo tenemos. Enmarcamos dentro de la bioseguridad aspectos tanto físicos (como poner una puerta o una cerca) o metodológicos (como usar una ropa específica cuando estoy en la granja, o lavarme las manos cada cierto tiempo). Todo, en su conjunto, es lo que constituye la bioseguridad.

Otros tipos de ganadería nos llevan mucha ventaja. Por ejemplo, en las explotaciones avícolas industriales, en las granjas porcinas, incluso en las explotaciones cunículas de cierto nivel, hay mucho trabajo de bioseguridad ya hecho que en los rumiantes debemos desarrollar. Una idea clara al respecto, para que todo lo entendamos. ¿verdad que en una explotación de cierto nivel de estas especies que acabo de mencionar no está permitido el paso? Casi sería más fácil entrar en la Casa Blanca. Son como búnkeres donde sólo accede el personal imprescindible. ¿Por qué en los rumiantes, no ha sido así?

Afortunadamente, la situación está cambiando, y poco a poco, muchas explotaciones han aumentado su nivel de bioseguridad, pero aun así, sobretodo en los pequeños productores, queda muchísimo trabajo por hacer. !Y NO ES SÓLO CUESTIÓN DE DINERO¡ A veces, las ideas y la actitud, ayuda más que los fondos que uno disponga.

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La homogeneidad de los lotes es un factor importante a la hora de tener problemas respiratorios en el engorde de terneros, corderos o cualquier otra especie (Foto: Sherlock-health)

Pues bien, hoy les propongo a ustedes que contesten una serie de preguntas muy rápidas con un SI o un NO. Es muy rápido. Sean honestos consigo mismo:

  1. ¿Sabe que muchas enfermedades se transmiten a partir de animales que no tienen “aparentemente” ningún síntoma?
  2. ¿Dispone de ropa y calzado específico para trabajar en la explotación?
  3. ¿Su explotación está cerrada o puede entrar cualquiera sin permiso?
  4. ¿Adopta alguna medida de seguridad cuando viene de visita alguien de otra explotación?
  5. ¿Tiene usted al menos unas calzas para que la utilicen las visitas?
  6. ¿Le permite la entrada a la sala de ordeño a cualquier persona o al lechero que viene de recogida?
  7. ¿Vacuna a sus animales?
  8. ¿Contactan sus animales con otros rebaños frecuentemente?
  9. ¿Entran o salen animales frecuentemente en la explotación?
  10. ¿Le hace alguna cuarentena a los animales que introduce en la explotación?

Si ha contestado muchos más seis que noes, tiene claro muchos conceptos de bioseguridad. Si las respuestas han sido sobretodo negativas, la bioseguridad de su explotación puede mejorarse manifiestamente. Tiene que tener claro que:

a) Hay que cerrar nuestras explotaciones a personas y vehículos. Hay que limitar el acceso a la explotación al personal imprescindible. No deberíamos admitir visitas que no tengan que ver con el trabajo de la explotación. Si es posible, evitar que los coches lleguen hasta dentro de las instalaciones. Cercados, puertas y más específicamente pediluvios (si se mantienen correctamente) o arcos de desinfección, son aspectos a los que nos debemos ir acostumbrando.

b) Debemos usar ropa y calzado específico para nuestra explotación, y habilitar un sitio para el cambio de la misma. En todo caso, hay que adoptar medidas para todas la personas que entran, para que no lo hagan por ejemplo, con sus botas ¿sucias?, en los que pueden “transportar” bacterias o parásitos que puede ocasionarnos un problema.

c) En explotaciones donde entren y salgan animales, hay que tener en cuenta que la cuarentena (dejar unas semanas a los animales aislados antes de mezclarlos con los tuyos), es fundamental para prevenir la transmisión de enfermedades. Si es posible hacerle pruebas diagnósticas, ese es el momento, independientemente de que hayan realizado en el lugar de origen.

d) En el caso de explotaciones de engorde, donde entran y salen muchos animales frecuentemente, además de la cuarentena, hay que tener en cuenta que un buen encalostramiento, la vacunación frente a los agentes respiratorios y la compra de animales de un mismo origen, limita la aparición de los síntomas respiratorios tanto en terneros como en corderos.

Estos son algunos consejos, pero son muchas las medidas que pueden conformar nuestro plan de bioseguridad. Nuestros animales son nuestro mayor tesoro, y hay que protegerlos. A. veces, sencillas medidas o acciones, son eficaces para evitar problemas mucho mayores. Hay que ser crítico con uno mismo e ir poco a poco. Una medida que se adopte, ya aporta un granito de arena a la bioseguridad en conjunto de la explotación.

No es sólo dinero, porque un cacharro con desinfectante para la botas, no cuesta nada. Es un cambio de actitud.

Christian

 

 

Un quinto de cerveza y el virus Ébola

Aquí estamos, en plena desescalada frente a un agente implacable, nuevo y complejo como el SARS-Cov-2. Un virus frente al que la comunidad internacional y nuestro país están haciendo un gran esfuerzo humano, sanitario y por supuesto económico como no se recuerda otro igual. Tiempo habrá de discutir si se ha empleado todo de un modo correcto, si se tenía que haber invertido más en prevención, si se podían haber hecho mejor las cosas, si “esto”, si “lo otro”, un sin fin de “sies”,  pero el hecho de que, se está invirtiendo una cantidad ingente de recursos, no se puede discutir.

Al margen de lo material,  lo que más me ha sorprendido e impactado en estas semanas que llevamos luchando contra el COVID-19 es el miedo de la gente. Sí, el temor, un sentimiento que nos era desconocido. Ver las caras de pánico en la gasolinera, el “saqueo” de los supermercados en los primeros días, las dudas y la incertidumbre, la mirada de “no saber” como actuar o afrontar un problema de estas características.  No es lo mismo verlo en la televisión que vivirlo.

Afortunadamente, con el paso de los días, y a pesar de que el trágico balance de muertos continua aumentando día a día, las caras ya son otras, ya no reflejan tanto miedo, ya hay más confianza. De hecho, muchos de nosotros estamos ya pensando en ese quinto de cerveza que nos tomaremos con los amigos, no sabemos cuando será, pero será pronto. !Qué sencilla ambición!.

En estos pensamientos estaba yo, cuando de repente, ojeando la prensa, me encuentro con una noticia: Nuevo episodio de virus Ébola en la República Democrática del Congo, ¡Madre mía! Eso sí que da miedo. El Ébola es terrible. Las personas infectadas tienen muchas papeletas de que los síntomas progresen hasta la muerte, en ocasiones sólo sobrevive uno de cada dos infectados. Además hay un aspecto clave, la transmisión. En un principio, procede del contacto con fluidos de animales infectados, normalmente murciélagos de la fruta o monos, en los cuales la infección no ocasiona síntomas. ¡Bingo! Es una zoonosis, como la COVID-19, y por eso existe un riesgo permanente de infección. Sin embargo,  la transmisión entre personas, también por contacto con los fluidos o la sangre de las personas infectadas, no se produce en la fase de incubación, un aspecto  fundamental para limitar el riesgo pandémico, pues los síntomas son tan evidentes, que una vez desarrollados se puede aislar a las personas afectadas, lo que controla en cierta manera los contagios.

¿Porque infunde tanto temor esta enfermedad en nuestro entorno?. Estoy seguro que el 99% de las personas no sabrían ni indicar que síntomas produce el Ébola o como puedes contagiarte. Pero eso no importa, sabemos que es muy malo, basta recordar nuestro único “encuentro accidental, hace poco más de 5 años. Que lejano parece ahora. ¿Recuerdan al misionero Manuel García Viejo repatriado desde Sierra Leona?, falleció aquí, en Madrid, dejando infectada a una sanitaria que le atendió, la cual se recuperó. El revuelo social, las manifestaciones, el sacrificio de su perro Excalibur, un tema que aún colea. ¿lo recuerdan? 

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Sanitarios en la República Democrática del Congo, acudiendo ante una sospecha de Ébola (Fte: mediacongo.net)

La noticia de estos nuevos casos de Ébola no me sorprende, lo reconozco. Desgraciadamente, las idas y venidas de esta zoonosis en países como Liberia, Sierra Leona o Guinea Conakry, son el pan de cada día en los últimos 40 años. No obstante, me hizo reflexionar; tal vez, porque ahora estamos viviendo realmente lo que es una pandemia que afecta a tu vida cotidiana. ¿Cómo puede vivir uno en un contexto social donde a la pobreza, la desnutrición o al hambre le añades el riesgo de contraer Ébola como algo habitual? No lo sé.

Les pongo en precedentes: la República Democrática del Congo es, como ya nos enseñó Leonardo di Caprio con Sierra Leona, uno de esos países donde “rebosa” la riqueza en diamantes, cobre, coltan, o cobalto, de cuya producción es líder mundial, y sin embargo, eso no garantiza a sus habitantes unos recursos mínimos. Son países con déficits económicos, que carecen de las más básicas infraestructuras sanitarias y de otro tipo. Eso lo sabemos. Pero aun así, hay veces que la frialdad de los números, de la economía, te sorprende, es aplastante. ¿Saben cual fue el gasto per capita en Sanidad de la República Democrática del Congo? ¡Dos euros!según datos de 2016. Sí, dos euros es el presupuesto por persona que tiene esta gente para luchar contra el Ébola o lo que venga. Lo que vale un quinto “fresquito”. El nuestro, en 2018, fueron 1.617 euros, más de 800 veces más. No me digan que no es para reflexionar. 

Vergonzoso y triste.

Qué suerte tenemos algunos. Piensen en ello la próxima vez que se beban un quinto y vayan a pagarlo.

Christian